La Rosaleda, ha sabido recoger el buen hacer con la amabilidad, calidad y buen precio de un buen Bar-Restaurante.
Del servicio, se nota que el personal está bien motivado, buenos profesionales y buen ambiente.
El local, con la ampliación que efectuó, ha conseguido atender con espacio a los clientes que decian "Manuel, que no cabemos".
La cocina, inmejorable. Sabe convinar los platos tradicionales con calidad, y platos renovados.
Del anfitrión, solo decir que es un PROFESIONAL. Se nota sus tablas, su saber hacer, atender con amabilidad y hacer amigos.
A mi me tendrá siempre como un comercial de su restaurante, pues no dejo de comentar a todos mis amigos, las grandezas de LA ROSALEDA.
Felicidades
Anselmo.